2.- CONTROL DE LA RESPIRACION... O CONTROL DEL AIRE QUE SE ESCAPA
2.1.- Como desarrollar un gran control de la respiración
Ya sabe ahora lo suficiente acerca de la respiración saludable para obtener una gran capacidad respiratoria para cualquier tipo de canto.
El siguiente paso, que quizá sea más importante, consiste en saber cómo controlar la fluencia espiratoria cuando está cansado. Hay dos razones que hacen necesario el desarrollo del control respiratorio:
1. A veces, los compositores escriben frases musicales largas para que el cantante se enfrente con ellas, por lo que si éste no sabe economizar el flujo saliente de aire, lo agotará rápidamente y se verá obligado a romper las frases largas que deberían cantarse de modo continuado.
2. Cuando esté cantando una frase muy larga, la presión que fuerza al aire a escaparse por entre las cuerdas vocales deberá sostenerse, si no quiere que su voz suene como si estuviera perdiendo el aliento. Sonará débil y puede “vacilar”.
En cualquier punto del canto de una frase sostenida debe estar utilizando la cantidad mínima de aire necesaria, y debe apoyar también la presión de su escape.
Hacemos a continuación una descripción simple de la respiración, porque es interesante y puede ayudarle, además, a entender lo que sucede durante la inspiración y la espiración.
Los pulmones están encajados dentro de las costillas. Debajo de los pulmones está el diafragma, un músculo en forma de bóveda –bastante semejante a medio pomelo, pero mucho mayor–, que constituye una especie de suelo para los pulmones, y divide el pecho desde el área del estómago. Con la inspiración, los pulmones y costillas se expanden, el diafragma se aplana y es empujado hacia abajo, y los músculos abdominales son presionados hacia abajo y hacia fuera. En la espiración, los músculos abdominales y el diafragma recuperan pronto sus posiciones originales, la caja torácica se contrae hasta su posición original, presionando al aire para que salga.
En la inspiración, la dirección del movimiento es hacia fuera y hacia abajo, y en la espiración es hacia dentro y hacia arriba.
Las costillas y el diafragma no permanecerán mucho tiempo en la posición expandida. Su elasticidad natural los devolverá pronto a la posición de descanso. Cuando sucede esto, hay una fuga de aliento, como en un suspiro, se escapa demasiado aire para que el canto resulte cómodo y en unos segundos habrá desaparecido todo. Y eso es, precisamente, lo que el cantante debe procurar que no suceda.
Lo que debemos hacer, por tanto, es impedir que el pecho y el diafragma vuelvan pronto a su posición relajada, de modo que podamos controlar la cantidad de aire que se escapa. El cantante debe determinar cuánto aire utilizará y el tiempo que le durará. Debe racionar el suministro.
Compárese este proceso con el mantenimiento de un globo inflado. Sus dedos pulgar e índice se corresponden con sus cuerdas vocales –una especie de “válvula”–, y el globo representa a sus pulmones. Si la presión de los dedos es la correcta, el aire se escapará en una tasa uniforme, pero sin su ayuda el globo se vaciaría rápidamente. Es similar a lo que sucede cuando se canta.
Por tanto, el control de la respiración implica dos cosas: controla el escape de aire y soporta la presión de este escape.
Veamos un ejercicio que desarrollará este control del escape de aire. En este ejercicio, trate de mantener el pecho bien expandido mientras deja escapar el aire; es evidente que no podrá mantenerlo rígido; su tamaño se reducirá un poco, pero no permita que se hunda. Al mismo tiempo, no deje que el diafragma recupere su posición. Trate de mantener el pecho ancho y el diafragma mantendrá la posición. Esta vez no sople el aire –no debe forzar a salir el sonido vocal, sino que ha de escapar gradualmente de la “válvula” de cuerdas vocales–; cante bajo una nota grave o espire pronunciando la letra F con los dientes superiores sobre el labio inferior.
He aquí el ejercicio: de pie, y relajado, tome una inspiración (desde el fondo de sus pulmones, claro está); los hombros deben caer sueltos, como si llevara dos cubos de agua. Espire ahora con la letra F o una nota baja, lenta, gradual y uniformemente; no hunda el pecho ni siquiera al final de la respiración; imagine que lo está expandiendo, y así asegurará el mantenerlo alto. Empujará sobre los músculos abdominales, y le hará daño hasta que se haya acostumbrado a ello.
No lo continúe hasta estar exhausto; hacia el final, tomará otra inspiración y repetirá el ejercicio.
Si los músculos de su estómago no están en buenas condiciones, le resultará algo difícil realizar este ejercicio uniformemente. Puede mejorar la flexibilidad y fuerza de aquellos con cualquiera de los conocidos ejercicios de músculos abdominales a base de “incorporarse” desde una posición yacente. Otro buen ejercicio, que se realiza también desde una posición yacente, consiste en levantar lentamente los pies a unos centímetros del suelo.
Analicemos ahora brevemente el segundo de los motivos del control respiratorio: apoyar y sostener la presión de su escape.
Retomemos el ejemplo del globo. Está bien hinchado y sus dedos dejan escapar el aire en una tasa fija que vaciará el globo en unos veinte segundos. La tasa de escape permanecerá constante durante unos cuantos segundos, y la nota de alto volumen que dé permanecerá “entonada”. Pero sólo durante tres o cuatro segundos: después, la presión del aire dentro del globo decrece, la tasa en la que se escapa disminuye, y la nota que da decae. Sin embargo, si apoya la base del globo con la otra mano y facilita la salida del aire. la presión de su escape puede mantenerse siempre constante y la nota no “oscilará”.
Algo similar sucede en el canto.
Casi tan pronto como empiece a cantar una frase larga, el diafragma se elevará gradualmente, no repentinamente, elevándose para servir de apoyo bajo los pulmones. Ello mantiene constante la presión del aire que se escapa, que deberá continuarse hasta que haya terminado de cantar. Hacia la mitad de la frase larga es posible que sienta que se está quedando sin aire, pero no es así. Aún queda mucho aire en los pulmones, y hay un modo de hacerlo trabajar para usted dando a la voz una nueva vida.
El apoyo que da a los pulmones el movimiento hacia arriba del diafragma puede reforzarse empujando con los músculos abdominales por debajo del diafragma. Haciéndolo así, puede garantizar un sonido vocal potente y uniforme hasta el final de la frase larga. Ese empuje de los músculos abdominales se produce también al toser, pero el mejor modo de sentirlo es volviendo a hinchar el globo.
Está hinchado de nuevo el globo: necesita más presión para estirar la goma. Sus mejillas están hinchadas, pero no sucede nada hasta que usted, de modo automático, empuja con los músculos que hay bajo su cintura. Esta fuerza extra del aire produce la presión suficiente para inflar el globo. Eso es exactamente lo que sucede cuando está usted sosteniendo su canto..., y espero que tenga unos cuantos globos a mano.
Eso es todo lo que hay sobre el control de la respiración. Difícil de describir pero fácil de hacer. Vuelva a leer lo escrito y sienta los movimientos de su respiración hasta que crea que los entiende. Luego realice este simple ejercicio.
El objetivo es cantar una nota y mantenerla uniforme durante todo el tiempo que resulte cómodo. Utilice sólo una pequeña cantidad de aire, controle su escape y apoye la nota para darle alguna “vida”. Elija un tono que pueda mantener fácilmente, por ejemplo Si bemol para las voces graves y Mi bemol para las agudas; silbe o tararee en lugar de cantar si le resulta más sencillo al principio. Mientras esté haciendo este ejercicio, sea consciente de los movimientos musculares de que hemos hablado y cante con confianza, sabiendo que puede mantener esa línea de sonido todo el tiempo que lo desee.
He aquí otro ejercicio de control de respiración, que es, probablemente, el más valioso de todos. Puede denominarse “messa di voce”, término italiano que describe el empezar una nota tranquilamente, incrementar su volumen hasta que sea alto y volver gradualmente al principio.
Algunos músicos les llaman “reguladores”. Elija un tono cómodo a la mitad de su gama, cante U, A, silbe o haga cualquier cosa que le resulte cómoda, haga lentas y graduales el alza y la caída de volumen, “juegue” con su voz, sienta que tiene control sobre ella y repita el “messa di voce” dos veces si tiene aire suficiente.
Finalmente, he aquí otro ejercicio que le mostrará rápidamente si se le escapa mucho aire. Cante frente a una vela encendida sin que la llama parpadee. Como dijimos antes, los cantantes no soplan el aire, que sólo recibe presión en las cuerdas vocales. Después se dispersa y se escapa por la boca. No es forzado a salir de la boca, y por tanto la llama no debería moverse si está cantando apropiadamente.
Mantenga la vela a unos 20 centímetros de su rostro, cante una frase o un ejercicio suavemente, si lo desea, con el crescendo y el apoyo apropiado a la respiración. La llama apenas deberá moverse. Es un ejercicio muy antiguo, pero creo que muy valioso.
Haga algunos ejercicios y registre su progreso contando su ejecución en segundos e ideando un gráfico o diagrama.
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