3.- POSTURA... O FORMA DEL CUERPO
Antes de pasar a los ejercicios vocales del siguiente capítulo, me gustaría mencionar algunos puntos acerca de la postura más conveniente para cantar.
Ya sabe que mientras está cantando se producen en su interior muchos movimientos musculares. Su canto se verá afectado si su postura impide a esos órganos y músculos moverse libremente.
La parte del cuerpo que se ve implicada es desde la parte inferior de la columna vertebral hasta la parte posterior de la cabeza. Esta zona no se halla en línea recta ni siquiera cuando está usted erguido. Hay tres curvas en ella: en las caderas, en la mitad de la espalda y en el cuello. Apóyese en una pared y observará los espacios que quedan entre su cuello y la parte inferior de su espalda. Estas curvas han de estirarse de modo que el cuerpo esté tan erguido como sea posible (no es una línea recta total, que es imposible, sino tan recta como le resulte cómodo).
Póngase ante una pared, con los talones a unos 12 centímetros de sepa ración y los pies en forma de V, y vaya haciendo los siguientes ajustes. En primer lugar, haga girar las caderas como si estuviera bailando para presionar con la parte inferior de su espalda contra la pared. De ese modo estirará la curva inferior. Luego meta hacia dentro la barbilla y deslice su espalda y cuello hacia la pared para estirar las otras curvas. Sin cambiar su posición erguida, apártese unos centímetros de la pared y transfiera su equilibrio desde los talones a la parte delantera de sus pies. Relájese unos momentos hasta que se sienta posado, no rígido, y se hallará en la mejor posición para cantar.
Debe sentir que desde su cintura para arriba ha crecido 2 ó 4 centímetros. Sienta esa sensación de “caminar erguido” que tienen las modelos cuando lo hacen con libros sobre la cabeza. Para mantener los hombros bajos, imagínese que está transportando dos cestas pesadas.
Debe sentirse alerta, equilibrado y dispuesto para la acción, como en la postura de un submarinista cuando se lanza desde cubierta. Ensaye esta postura hasta que crea que la hace correctamente: mejorará su aspecto además de su canto.
Si va a cantar sentado –como hacen a veces los cantantes de ópera, los guitarristas y los teclistas– trate de mantener esta postura y de no agacharse.
La cantidad de espacio que haya en su boca es otro de los factores que influyen en el sonido de su voz.
Hay dos posiciones de las mandíbulas: la de “masticar” y la de “morder”. Para percibir la diferencia, coloque los dedos cerca de la oreja mientras mastica. El movimiento es escaso. Pero cuando muerde, la mandíbula inferior se desplaza de su lugar, cercano a la oreja, y baja para crear un espacio mayor entre las muelas posteriores. Esta es la posición para cantar. El incremento del espacio de la boca ayuda a “amplificar” el sonido de su voz.
(Hay algunas ocasiones en que esta forma no es posible: la vocal I en un tono grave es una de ellas. Pero hablando en términos generales, cuanto mayor sea el espacio mejor serán los resultados.)
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